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☆Lista de Fics☆

22 may. 2016

Antología de Sueños, Dream#1

HANDARU (c) 2016

Tarareaba para sí las canciones que se reproducían en su teléfono celular y se dejaban colar por los audífonos verdes a un volumen bastante alto. Su madre solía regañarla cuando era pequeña, que “terminaría dañando sus oídos algún día” decía, pero a ella le gustaba de ese modo. No había nada interesante que escuchar a su alrededor de todos modos.

Cuando se colocaba los audífonos, todo lo que la rodeaba pasaba a un segundo plano, se transportaba a cualquier lugar que la música que escuchaba le quisiese llevar. Sin importar realmente el destino, solo se dejaba arrastrar.

Amaba la música. Era su única vía de escape, lo que hasta ese momento la mantenía cuerda en los momentos cuando ya no podía más. Y se habría dedicado tanto a ella en cuerpo como lo hacía en alma de haber sido más valiente. Pero ya eso no tenía mucha importancia para ella en la actualidad, estaba tranquila con la vida que llevaba, y con enseñarle a otros a expresarse con esa misma pasión con la que ella sentía.

Pensando en eso, se dio cuenta de que en dos estaciones más le tocaba bajarse por lo que decidió mejor quitarse los auriculares. Y fue entonces que comenzó a sentirse observada, lo cual no era especialmente extraño teniendo en cuenta que no se vestía con mucha sencillez, pero nunca le dejaba de incomodar, por lo que con disimulo observó el vagón del metro. Ese día no había mucha gente que lo ocupara y le fue fácil encontrar la mirada oscura que se mantenía fija en ella, no precisamente porque el portador estuviera sentado justo frente a ella, sino porque era un chico bastante apuesto.

Cabello claro teñido, piel bronceada, labios finos, facciones suaves pero masculinas; bastante atractivo y con una mirada gentil pero definitivamente juguetona. Alguien que sin duda llamaría la atención con apenas colocar un pie en el lugar.

Ella realmente no estaba segura de que él fuese asiático. Y bueno, alguien como él, con esa apariencia, no se encontraba todo los días por los pueblos de Corea. Parecía un modelo de revista con esos rasgos occidentales y esa aura de seguridad embutido en sus jeans desgastados y chaqueta de cuero al más puro estilo retro.

Ahh, ese chico intimidaba… No parecía real.

Volvió en sí al verle sonreír. Sus facciones se suavizaron en una expresión gentil y amistosa y ella ignoró el rápido contraste, y se apenó al darse cuenta de que lo había estado observando muy fijamente. Admirando sus ojos finos y dientes perfectos.

Las puertas del metro se cerraron, no se había percatado de que había llegado a la estación. Ahora solo quedaba una más para ella bajar y volver nuevamente a su lugar de trabajo. Ese día tenía bastante por hacer, lo más probable es que llegase tarde a casa… Donde nadie le esperaba.

Volvió a ver al chico guapo frente a sí, encontrándose con sus ojos oscuros directamente. Al parecer iba con un par de amigos, pero no parecía prestarles mucha atención cuando hablaban, hasta que uno de ellos tocó su brazo y éste volteó a verle, centrando su atención en ellos nuevamente. Parecía una persona agradable, a pesar de ese aire juguetón que le envolvía. Y se amonestó por no dejar de mirarlo, aún cuando ya él no le veía.

“Ah! pero que estúpida” pensó, estaba comenzando a pensar como una adolescente de esas que enloquecen con los artistas que veían en televisión o revistas.

Regañada, se levantó sin voltear a ningún lado y se dirigió a la puerta abierta del vagón del tren para salir de éste lo más pronto posible. Necesitaba llegar pronto y salir de todo eso hoy mismo si era posible, no quería tener que llegar al día siguiente por trabajo no finalizado.

Sin embargo, ya fuera, dirigió una última mirada al interior del vagón y el chico le veía fijamente desde su puesto. “Por dios santo” se dijo cuando este volvió a sonreírle, esta vez de manera más juguetona y moviendo su mano para despedirse.

Entonces el tren comenzó su marcha y cierta emoción se instaló en su pecho.

No iba a negarlo, ese chico era totalmente su tipo.

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